23 de febrero de 2012

Sensaciones.

Deslizaba sus palabras por el cuaderno plagado de sueños. Desgranaba recuerdos entremezclados con deseos de cosas que jamás había llegado a poseer en esencia. Divagaba entre la realidad más absoluta y la ficción más irreal desmontando los castillos de arena que él mismo había construído antaño. Tenía la mirada de alguien que había vivido mucho pero que contaba poco. Era fascinante mirarle a intervalos sentado tres mesas alejado de donde yo me hallaba, intentaba escribir un par de versos que acabarían en meros esbozos de lo que un día fui. No me importaba que afuera estuviera lloviendo, o que mi compañera de al lado me mirara con cara extrañada. Estaba absorta. Anhelaba algo que jamás podría tener y que nunca había conocido y eso lo hacía trepidante.

Levanté la cabeza una vez más y le encontré mirándome intrigado. Parecía como si supiera que las palabras que se reflejaban aquí fueran lo que recorría su mente en ese momento, como si supiera que estaba escribiendo sobre él. El arcoiris de nuestros ojos se cruzó y, por primera vez, pude contemplar sus preciosos ojos azules. Eran claros, muy claros, casi cristalinos y decían tanto... Bajé la mirada corriendo. Me sentía algo avergonzada y aturdida. Sentía que había entrado de mí como un rayo y me había calado. Sentía miedo. Temblaba...

2 comentarios:

  1. 'Anhelaba algo que jamás podría tener y que nunca había conocido.' Esa frase es increíble.

    Solucioné la duda; más bien me solucionaron el problema, quería personalizar un poco más el blog, ponerlo más a mi manera y ya me hicieron el diseño.De todas maneras, ¡mil gracias por preguntar y otras tantas por los comentarios!
    Un besote, Nuria.

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  2. Que bonitas son el cruce de miradas de verdad

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