31 de diciembre de 2011

¡Adiós 2011, adiós!

Ahora, sentada delante de la pantalla de mi ordenador en la víspera del inicio del Nuevo Año me he dispuesto a hacer un repaso de estos últimos 365 días que he vivido.

Sin duda puedo decir que, aunque tengo todo lo que quiero (una familia increíble, unas mejores amigas que a veces no me merezco y algo especial con una persona a la que quiero que me cuida y me hace feliz), este ha sido uno de los años más duros a los que he tenido que hacer frente.

Le pedí al 2011 un año lleno de emociones pero jamás pensé que podría llegar a sufrir y a llorar tanto. Supongo que no puedo quejarme, ha habido momentos en estos 365 días que dejo atrás en los que he sido muy feliz, en los que he tenido la suerte de sentirme querida aunque al final todo acabara de mala manera (me encantaría hablaros de esa persona pero me ha pedido que no vuelva a mencionarle y lo respetaré). Pero no es la única que me ha hecho sentir cosas especiales. Este año he conocido tres maneras distintas de querer y, aunque a veces la vida de muchas vueltas y acabes con la persona que menos esperas, no dejas de preguntarte si habría podido funcionar (nostalgia de sus labios, de su risa, de sus sueños...).

Este año del que me despido me ha hecho madurar: los primeros viajes sola, conocer y pasar un verano increíble al lado de una de las personas más maravillosas que he conocido nunca, ser clara y sincera con mis sentimientos aunque la otra persona no me correspondiera y arriesgar por algo que creía que podía hacerme feliz. No me arrepiento, sí de algunas cosas, pero precisamente de eso no. Tomé una decisión y, aunque al final me alejó de una persona a la que quería, el tiempo terminó dándome la razón, el tiempo y mi propio corazón.

Pero debo decir que, durante todo este tiempo, me he perdido y reencontrado a mí misma demasiadas veces como para llevar la cuenta y sé que ahora mismo desconozco cuál es mi lugar pero pretendo encontrarlo. También he aprendido que las personas a las que más quieres y en las que más confías pueden decepcionarte, dejarte tirada en el momento en el que más lo necesitas pero, es en esos momentos, en los que sabes quién estará ahí para ti y quién no.

Quiero que el 2012 sea un año diferente y por eso lo empiezo de un modo distinto: nada de vestido corto, tacones y alcoholizarse hasta no recordar, no; este año lo empezaré con unos vaqueros sencillos y algo rojo (o rosa como es tradición en mi familia) tomando las uvas en el hospital con una de las personas a las que más quiero y querré nunca. Sé que las emociones que voy a sentir serán distintas a las de todo el mundo y, aunque lo que más me apetezca para iniciar este nuevo año sea besar los labios de esa persona a la que tanto quiero, sé que tendré días para hacerlo, espero que muchos durante el nuevo año.

Pero no es la única manera especial de empezar el año, lo empezaré junto a ella aunque llegue con retraso el día 2 (el día 1 era muy precipitado), serán 3 días y el regalo de Navidades más especial que podrían hacerme y sé que me dará suerte y que me demostrará que está a mi lado como ha hecho durante los tres maravillosos años que hace desde que nos conocemos.

Y, por último, tal y como se debe hacer, un agradecimiento. Hay personas a las que le debo muchísimo este año, personas que me han sorprendido sobremanera y que se han abierto a mí como no pensaba que harían (chicos, lo sabéis, no hace falta que os nombre); personas que me han apoyado, que han crecido a mi lado, que me han enseñado las mayores lecciones de vida y que han estado ahí incluso cuando su imagen no ha sido la mejor de todas. Pero y, sin que sirva de precedente, quiero darle las gracias a  ÉL . Él que, durante cuatro meses en verano y en estas últimas semanas, ha sabido ver en mí algo que los demás no ven; es tan diferente a mí que a veces tengo tanto miedo de perderle que me cohíbo un poco pero sé que le quiero, mucho, a pesar de nuestras mini-disputas y desacuerdos. Es alguien que vale la pena y al que espero conservar durante muchísimos años.

Así que, lo dicho. Año nuevo, vida nueva (yo lo llevaré a rajatabla). Sed felices, disfrutad de la noche, besad a la persona que queréis sin que nada os cohíba y no os emborrachéis en exceso. El año que viene, más y mejor.

27 de diciembre de 2011

Promesas Navideñas

¿Os acordais que os dije hace un par de horas que me iba a afrontar un reto navideño? Pues ya estoy de vuelta y tengo buenas noticias: ¡Ha ido bien! Uff, pensaba que nunca podría decir eso.  Pero supongo que deberé empezar por el principio para que lo entendáis...

¿Cómo describir mis sentimientos cuando hemos vuelto a abrazarnos después de tanto tiempo? Estoy segura de que, si no encuentro las palabras exactas, es precisamente porque ha sido así, indescriptible. 

Es de esas veces que no das el paso porque el orgullo te puede y crees que afrontar el problema, hablar con esa persona a la que tanto quieres e intentar arreglar lo que se rompió en un pasado no servirá para nada. Pero ahora, ahora que me hallo mirando la calle de noche iluminada por la tenue luz de las farolas y Goo Goo Dolls sonando en mi reproductor puedo decir que me siento increíblemente feliz de haber dado ese paso, de haberme arriesgado, porque os puedo asegurar que no habría podido ir mejor.

He pensado mil veces cómo sería ese momento, cómo sería plantarme delante de esa persona y decirla algo como ''me has decepcionado y no sé si voy a poder perdonarte'' y ver la tristeza y el arrepentimiento en sus ojos. Pensé que me saldría ser cruel, que no podría reprimir mi dolor y enfado acumulados durante los últimos meses pero no, cuando he tenido delante a esa persona sólo he querido abrazarla, decirla que la echaba de menos, que no me había sentido igual sin ella y que la quería más que a nada y a nadie. 

¡Dios si hasta a mí me suena moñas!

¿Sabéis? No he sido consciente de lo mucho que significa en mi vida hasta que me he encontrado hoy con dicha persona, cuando la he tenido delante y la he visto tan madura, tan mayor, tan independiente y, sobre todo, tan cambiada. Se ha convertido en la persona que siempre he querido que fuera y hoy me sentido más orgullosa que en toda mi vida. Hoy he comprendido tantas cosas que antes no entendía, hoy he crecido un poco más y me he sentido más humana, más sincera, más directa y más querida.

Las risas, contarse todo el tiempo sin estar al lado de esa persona, las mil y una muestras de afecto, el frío que no sentíamos y las pocas ganas de despedirse. Y la dolorosa pregunta de la última vez: ¿hasta cuándo? ¿Cuánto tiempo sin ver su preciosa sonrisa? 

Una tarde, unas horas de confesiones, de recuerdos, de consejos y buenos momentos que han conseguido borrar todo lo malo. Unas horas que han conseguido ganarle el pulso a todo el dolor escondido en las entrañas. 

Gracias, no sólo por la tarde de hoy; sino por el ''Te quiero'' que me has regalado después por whatsapp, por las promesas que nos hemos propuesto y que espero que cumplamos y por esa lista de propósitos que nos ayudaremos a llevar a cabo. Es una promesa, de esas que duran toda la vida a pesar de los baches, las dudas y la soledad. PROMETO ESTAR SIEMPRE A TU LADO.


Navidades 2.0

Hoy voy rumbo a un gran desafío navideño. He esperado mucho tiempo para enfrentarme a esta situación y hoy voy de lleno. ¿Qué si tengo miedo? Muchísimo, temo que salga mal y que no haya vuelta atrás pero eso me da más ganas de meterme en la ducha, de prepararme para salir a la calle y de coger ''el toro por los cuernos''. 

Deseadme suerte. Esta noche estaré de vuelta para comentar cómo me ha ido y si el resultado es el esperado. 

24 de diciembre de 2011

Gracias.

Hoy, en un día tan especial como es Nochebuena, quiero dedicarle el blog a alguien muy especial para mí.

Quiero dedicárselo a ELLA. Ella que me hace reír, que me escucha, me entiende y acepta mis rarezas. A ella que me hace más fuerte, que se tira al teléfono más de dos horas sólo para ver si estoy bien. A ella que sabe ser una amiga de verdad, que está en lo bueno y en lo malo y que es especial a su manera.

Hace un año y algo que la conocí por primera vez y, a día de hoy, puedo decir que no es sólo una amiga, es mi hermana, es mi pepito grillo, la perseverancia, la inteligencia y la cordura que a mí me falta. Desde el día que la conocí supe que sería alguien especial para mí y desde ese día no ha parado de sorprenderme.

Es cierto que a veces chocamos en cosas porque somos muy distintas, pero siempre sabemos encontrar la manera de arreglarlo todo con una sonrisa y estar más unidas incluso que antes.

A ella que comparte mi gusto por la moda, que lee revistas conmigo en el metro, que hace el bobo y que es siempre leal. A ella que merece la pena, a ella que, aunque siendo cabezota a veces, sabe cuando tiene que dar su brazo a torcer. A ella que es preciosa por fuera y por dentro. A ella que me ha enseñado que, teniendo a amigas como ella, una puede sentirse segura.

Me haces muy feliz, Ana Poyo. No sé si este tablón te emocionará o no porque sé que eres anti todas estas cosas pero es mi manera de agradecerte, no sólo tu apoyo de los últimos días, sino todo lo bueno que le has aportado a mi vida desde que llegaste a ella un mes de Septiembre de 2010. Desde ese momento no ha habido un sólo día en el que no me haya sentido afortunada de tenerte a mi lado.



Te quiero mucho, Poyito.
Hasta hacernos viejas y estar arrugadillas, lo prometo :)

18 de diciembre de 2011

Desgranando palabras muertas...

Haz retumbar las paredes de este cuarto sin ventanas. Derrumba los muros que nos separan y juguemos a quemarnos a fuego lento. Eres como una espiral de infinita oscuridad: me atraes, me alejas,  me retienes y te conviertes en mi vicio, algo que no puedo ni quiero evitar. Eres como una auténtica droga para mí y es que, cuanto más te tengo, más te necesito, más necesito seguirme tirando desde precipicios a tu lado.

Dame de tus besos prohibidos el fruto, de tus noches la locura incansable y de tu cuerpo la pasión y el contacto, que en noches como hoy, anhelo en los rincones de mi colchón desgastado de sentimientos. Haz que brote esa inspiración que sólo me ataca en las noches en las que sé que no te tengo y estoy a un paso de volver a perderte.

Hazme tiritar. Hazme enloquecer. Sé mi montaña rusa pero...NO ME DEJES. Si quieres matarte, si crees que esa es la única forma de escapar, si quieres dejarme a solas con el silencio de tu ausencia, hazlo; pero no voy a rendirme sin luchar, no quiero dejar de estar ahí para desdibujar tus miedos, para aclarar tus dudas y para abrazarte en las noches frías de invierno.

Pero tengo miedo, de ese tipo de miedo que se te agarra a las entrañas y te desgarra poco a poco por dentro. Ojalá lo vieras, ojalá yo pudiera ser tu vía de escape en vez de ese sucio vaso de whisky desgastado que te hace compañía todas las noches. Y las lágrimas empañan mi mirada y no puedo escapar de este asfixiante cuarto sin ventanas.

Tengo una idea. Rompamos con todo y comencemos de nuevo. Lejos de nuestros mundos tan dispares, lejos pero juntos. Yo estoy cansada de ser la chica buena que todo lo hace bien y tú el chico malo de todas las historias, podemos ser diferentes si tú quieres, si tú me quieres

Pero te miro una vez más y has tomado ese maldito camino, has decidido consumirte, acabar poco a poco con esos sueños que fuimos guardando en mi colchón cada noche compartida. Y entonces me alejo, la ira me hace arrancar las hojas de este cuaderno en el cual quería escribir nuestra historia, hojas plasmadas, ahora, de incesantes anhelos. No hay marcha atrás, ya no queda nada más que el ronco sonido del vaso al caer al suelo y llevarte a ti con él. 

Un nuevo adiós, otro compás y el mundo deja de girar...


15 de diciembre de 2011

Hoy, mañana y, a ser posible cada una de mis madrugadas.

He roto con ese maldito tic tac que no paraba de resonar en mi cabeza. He acabado con las dudas, con los miedos, con el insomnio y los celos. Me he caído una vez más pero esta vez sí he sabido como levantarme. Afuera hace frío pero yo no necesito abrigo. Voy de temeraria, voy de ilusionista, voy a despertar a tus pestañas dormidas en una fugaz mañana de esas en las que todavía tiritas.

Duerme conmigo esta noche, mañana no estaré aquí cuando el alba te acurruque entre sus brazos, mañana no seré más que un cansado retazo de tu sueño, mañana seré eso, mañana seré sólo, silencio.

No pretendo demostrarte cuán feliz puedes ser a mi lado, creo que eso ya lo sabes. Quiero que un día comprendas que, desde hace infinidad de primaveras, mis latidos eternos de este desbocado corazón, han sido para ti y para nadie más, que si rompes las cadenas nos vamos, que lo único que quiero es amanecer en tu piel desnuda. Hoy, mañana y, a ser posible, cada una de mis madrugadas.


8 de diciembre de 2011

Pluma, tinta y papel.

No siento el suelo bajo mis pies. Camino descalza sobre el frío asfalto mientras los coches juegan a esquivarme. Siento que no voy a ninguna parte, que estoy atascada que, por más que intento seguir adelante, no puedo porque siento que me falta algo y sé, a ciencia cierta, que ese algo que me falta eres TÚ.

Es cierto, consigues sacar lo peor de mí muchas veces pero creo que eso es porque verdaderamente me conoces y a mí contigo siempre me puede el orgullo. Es un quiero y no puedo, una pelea constante por ver quien sale ganando pero, por mucho que finjamos que a ambos no nos duele esta situación, yo no paro de darme golpes contra las paredes decoradas de mi cuarto y sí, por si tienes alguna duda, tampoco voy a dejar de quererte como te quiero. ¡Qué narices! Por mucho que me esfuerce en negarlo, por mucho daño que me hagas, te voy a querer siempre.

Y te preguntarás curioso, ¿a qué vienen ahora estas palabras? ''Siempre, mal y tarde'', te responderé yo, pero supongo que, porque aunque trate de disfrazar como me siento, algún día acabarás descubriendo toda la verdad y yo no podré excusarme. No habrán más palabras a medias que decir. Ya no podré esconderme tras un blog plagado de sentimientos.  

6 de diciembre de 2011

Sentimientos desgranados en noches eternas

Devuélveme todas las noches que he malgastado en tu colchón. Devuélveme los besos, los amaneceres, los abrazos, los sueños, los meses invertidos en tu mirada. Devuélveme todo lo que me robaste desde el momento uno en que nos conocimos. Devuélveme mi dignidad, mi vitalidad, mis ganas de empezar, de seguir adelante, de mejorar. Devuélveme mi vida, los días de calor dejados atrás, la risa, los secretos, las ilusiones de niños pequeños. Devuélvemelo todo y estaremos en paz.

No gastes más saliva en mentiras, me he cansado de escucharte. Cuanto más me importas, más me dañas, más me inundas, más infeliz me haces. ¿El problema? Que tú no lo comprendes, que no entiendes que sólo quiero que cojas esa puerta y te marches, que no quiero que vuelvas, que no quiero malgastar a tu lado ni un segundo más de mi tiempo.

No soy capaz de mirarte a la cara, no soy capaz de pensar en ti sin lágrimas en los ojos. Has conseguido sacar a relucir mi arrepentimiento y sé que, arrepentirse de ser, por un período corto de tiempo, eterno es un pecado, pero yo ya no quiero recordar ni uno de los besos que compartimos, no quiero pensar en todos los sacrificios que hice para estar a tu lado y que tú nunca lograste ver. 

Sí, he sido feliz pero, ¿quién me devuelve todas las lágrimas derramadas en mi almohada tras cada nueva decepción, tras cada nueva caída? He desgastado mi corazón a base de golpes con la realidad y ya no puedo recuperarlo. Ese es el precio, ese es el precio que he pagado por haberte querido tanto.

5 de diciembre de 2011

Cuasi Invierno

En un resquicio de mi memoria, donde aún habitan tus palabras, juego a buscarle sentido a los días que he compartido contigo. Y, a pesar de errar siempre en el mismo punto, malgastar mis oportunidades de ser feliz en sucias habitaciones de alquiler, aún siento que tu cariño me protege desde la distancia.
Cometí el error más grande de todos los días de mi existencia, dejé escapar, no a la persona a la que más quería, sino a la persona que más me quería.
Estos días pasados, entre anocheceres, noches largas y frías de cuasi invierno, silencios, arrepentimientos, conversaciones por mundos virtuales y alguna lágrima de más; he aprendido una de las lecciones más importantes de mi vida. He aprendido que, si realmente tienes algo que te hace feliz, aunque sólo sea un poco, aprovéchalo, vívelo, cuídalo como si fuera el mayor tesoro que puedas encontrar, nunca sabes cuando lo echarás de menos.
Habrán tentaciones por el camino, lo sé. Personas que fingirán que les importas sólo para autodemostrarse que siguen siendo sólo eso, tentaciones. Jugarán a tenerte la mayor parte de las veces y nunca sabrás a ciencia cierta si los sentimientos son verdaderos.
Pero ante todo, y esto es lo más importante, no te dejes utilizar por seres que te prometen una felicidad vana cuando lo único que quieren es rellenar su saco de conquistas de estaciones. No vale la pena chocarse contra muros que jamás conseguirán derrumbarse.
Los corazones helados no son capaces de sentir, ¿recuerdas?

Y entonces, sólo entonces, comprendes el porqué de tu decisión, por qué elegiste el calor en vez del frío y por qué, a pesar de que el frío siga intentando colarse en tu vida para dañarte, tú sólo deseas que el calor vuelva y tu felicidad venga con él.

2 de diciembre de 2011

Propongo un brindis: ¡por los amigos!

Por esos que saben estar ahí incluso cuando no es su obligación, por aquellos que te escuchan aunque les hayas contado la misma historia mil veces, por aquellos que se quedan hasta las 2 de la madrugada sólo para demostrarte cuán equivocada estabas, por aquellos que te llegan incluso estando lejos, por aquellos que están ahí para levantarte tras cada nueva caída, por los que te valoran como eres, por los que se abren a ti y te permiten conocerlos, por los que valen la pena, por los que luchan, por los que te infunden paciencia, por los que te hacen reír con cualquier cosa y por aquellos que te muestran una parte de ti misma que no conocías. Pero también por aquellos que saben respetar tus silencios, por aquellos que se alegran de tus decisiones, por aquellos que te dan su cariño cuando lo necesitas y no eres capaz de pedirlo y por aquellos que te han visto llorar y han estado ahí para secar tus lágrimas.

Este mes de Diciembre quiero dedicárselo a mis amigos. Puede que no sean muchos pero sin duda son los mejores que podría tener. Porque son perfectos con sus cosas buenas y malas y porque me complementan en muchos aspectos. Porque les quiero más que nada y son personas realmente importantes para mí.

1 de diciembre de 2011

París

Y entonces lo recuerdo...Echo la vista atrás y me vienen a la mente todos mis recuerdos de ti, de los días a tu lado, de todas las cosas que queríamos conseguir juntos. No puedo evitarlo. Nostalgia. Tristeza. Dolor. ¿Dónde han quedado todos esos instantes que le robamos a la eternidad? ¿No prometimos ser por siempre tú y yo? ¿Cómo hemos terminado así?

Hubo un tiempo en el que lo tenía todo. Tenía atrapada en mi mente tu mirada, tenía el corazón de la persona que más amaba y tu preciosa sonrisa en los mejores y en los peores momentos. Cuando estábamos juntos conseguías parar el minutero y las horas dejaban de correr.

París, ¿recuerdas? Una estación entera de miradas, de besos bajo la Torre Eiffel, de sueños compartidos, ilusiones y te quieros dichos y no dichos en noches eternas a la luz de las velas en un restaurante romántico de nuestra preciosa ciudad.

Que no importaba a dónde fueramos, que daba igual, que teníamos el plan de ser felices juntos, de ser eternos para siempre, de querernos hasta romper los esquemas, hasta el fin del mundo. Y yo aún te quiero. Lo hice en el pasado y lo hago ahora, lo sabes, eres la persona más importante en mi vida, tal y como fue tiempo atrás.

Ojalá pudiéramos volver a lo que fuimos y no fuimos. Salvar lo que teníamos. Ojalá fuera posible volver a besarte de nuevo y jugar a olvidarnos del resto. Pero, por mucho que desee que te des cuenta de todo esto, soy consciente de que nunca lo harás.

Llegó la estación posterior y te arrastró con ella. Perdimos el control de la situación. Nos odiamos, nos peleamos, nos tiramos los trastos a la cabeza, nos dijimos tantas cosas que dolieron...Y tú, tú no supiste ir en contra de todo eso y terminamos perdiéndonos.

Ahora gasto el tiempo en encontrar la manera de volver a aquellos recuerdos y hacer todo de otra manera pero esa canción, ''nuestra'' canción, sigue sonando en el reproductor y tú no estás aquí...

París se ha quedado vacía sin ti.


27 de noviembre de 2011

Noches surrealistas

Sí, he de reconocerlo, soy una experta en noches surrealistas.

Domingo por la mañana en un lugar cualquiera de la ciudad. Abre los ojos y advierte un fuerte dolor de cabeza. Maldita bebida. Maldito Brugal. Mira que se había prometido que una noche y no más, pero vamos está claro que sus promesas con el alcohol nunca se cumplen (debería comenzar a controlarse).

Intenta recordar qué pasó ayer exactamente entre tanta euforia y litros y litros de alcohol en vena (no sólo ella, sino todos). Recuerda sus labios y esa manera tan dulce que tenía de tratarla, sus abrazos y esa lucha de miradas durante toda la noche.

Se perdieron. Lejos de todo y de todos. En una esquina de la discoteca hablaron de mil y una historias. Él con su acento francés y ella con su mirada soñadora. Perfecto  sería una palabra que se quedaría corta para aquellas horas a su lado. En aquel local rodeados de tanta gente se sentían como si solamente estuvieran ellos dos.

Y entonces esa frase: ''me gustas pero...''. Él y sus peros de siempre. ¿Por qué no podía dejarse llevar sin más y no pensar en nada? Estaban a gusto, reían, se abrazaban de vez en cuando y se miraban con ganas. Ella no le pedía nada, sólo que le hiciera compañía aquella noche.

Un beso en la mejilla y un par de miradas más. Y luego otro flash. Ambos están en la barra, ella esperando para pedir su copa e invitarle a él a una (vaya, normalmente no suele hacer nada como eso). La besa. Primero muy despacio, uno de esos besos ligeros que se sienten como una brisa y luego, otro más intenso.

Se siente en las nubes. Las piernas le tiemblan. Los ojos le brillan. Es guapo, buen niño, el tipo de chico con el que siempre ha soñado estar, aunque fuera una noche y la ha elegido a ella entre tantas chicas guapas que bailaban al ritmo de la música en aquella discoteca de la capital.

Y siguen ahí labios con labios, piel con piel, abrazados a ratos, bailando otros, y riendo a carcajadas mientras juegan a encontrarse en los ojos del otro.

Una noche magnífica que llega a su fin. Suspira, ¿por qué todo lo bueno tiene que acabarse tan rápido? Entonces vuelven a besarse. Un beso con el sabor amargo de la despedida, con el sabor de un posible quizá, de un pronto nos vemos.

Se abrazan. Le aprieta fuertemente la mano. Se gira y se marcha. Él se queda observando como ella se aleja y ella se gira de vez en cuando para guardar unos instantes más su imagen en la retina y en la memoria.

Quien sabe si algún día volverán a encontrarse, volverán a besarse y a jugar a que el tiempo se pare mientras estén juntos.

¡Cómo me gustan las noches surrealistas en las que todo puede pasar!

23 de noviembre de 2011

A veces amar, DUELE

Me robó mil lunas y más de una Primavera. Fue el calor de mi Verano, las ganas de echar a volar en sus brazos; fue el recuerdo en forma de hojas llevadas por el viento en un Otoño cualquiera, fue las ganas de correr bajo la lluvia cogida de su mano; y fue el Invierno más largo y frío, el abrigo que me faltó durante aquellos meses, el sueño que no llegó a cumplirse en Navidad....

Se marchó con mis ilusiones, me dejó sin aliento, mató mis sueños, jugó a tenerme y acabó por romperme. Me destrozó, me hizo enloquecer, pero me hizo más feliz de lo que jamás había sido antes. 

A días le odiaba, a días le amaba; pero cuando me decía ven yo era suya, una y mil veces a lo largo del día. He malgastado muchas lunas a su lado pero sé que aún lo amo, ¿por qué si no aún me tiembla la voz cuando hablo de sus abrazos? ¿Por qué me muero por un segundo más de sus labios?

Ven, vuelve a ser la razón de mis días y el sueño de mis noches; dáñame, pero hazme feliz. Soy masoquista, sí, pero lo soy porque te quiero y porque tu lejanía y tus falsas apariencias están acabando conmigo y ya no lo soporto.

No soporto mirarte desde lejos sabiendo que jamás volverás a ser mío.


22 de noviembre de 2011

Libertad

Llega un momento en el que te acostumbras, en el que aprendes a pasar de los comentarios maliciosos y las pullitas de los demás. Vas a tu rollo en un mundo en el que la gente busca no destacar. Vas a tu rollo sin importarte lo que piense el resto (allá ellos). Que quieres gritar, gritas; que quieres saltar, saltas; que quieres ser tu misma, lo eres y punto; pero siempre con una sonrisa para demostrarle al mundo que tú eres más fuerte.

Porque es cierto que el cambio está ahí y, aunque los demás no sean capaces de verlo y no entiendan por qué eres tan feliz, tú te sientes totalmente diferente y eso es lo que realmente importa. Los demás pueden decir lo que quieran, tú eres por fin LIBRE, no estás atada a nada y no hay ningún obstáculo que pueda hacerte desfallecer.

¡Mírate! Eres lo que otros nunca llegarán a ser y tienes que estar orgullosa de ello. Tus metas, tus sueños, tus miedos, tus dudas, tus inseguridades... eso es lo que te hace verdaderamente diferente y única y , aunque haya veces que te equivoques, sabrás encontrar el camino correcto entre la neblina del otoño.

Ahora las cosas no parecen tan duras, ¿verdad? Quizá fuera porque antes te preocupabas por encajar en un mundo que no tiene nada que ver contigo; quizá hayas comprendido que lo de actuar a cual oveja en rebaño no es algo que te llame la atención; y quizá, sólo quizá, hayas entendido que la vida ya es suficientemente complicada para complicarla nosotros todavía más.

Y entonces suena esa canción en tu reproductor del portátil y sonríes. ¡Qué razón lleva!

20 de noviembre de 2011

If you walk away...

So keep in mind all the sacrifices I'm makin'
Will keep you by my side
Will keep you from walkin' out the door


He cerrado la puerta y he tratado de convencerte una vez más. No te vayas, puedo darte más; pero tú no comprendes que si te marchas nada me queda, que si no estás mi cielo se apaga, que el dolor me mataría despacio...

Quieres seguir adelante con tu vida y yo soy sólo un bache en tu camino, una historia a punto de concluir, un capítulo que terminar de escribir. Quieres éxito, fama, fortuna, sexo barato con cualquier chica guapa que se te ponga a tiro y llevar una vida de soñador. ¿Pero no comprendes que todo se acaba?

Si sales por esa puerta no pienses en volver porque el mundo se parará durante un tiempo y cambiará pero no te esperaré sentada. Haré duelo por ti, sí, pero no te esperaré toda mi vida. Así que escúchame una vez más, nadie podrá hacerte la mitad de feliz de lo que yo te hago.

Cierra la puerta, deja de hacer las maletas y hablemos cara a cara. Sé que no soy perfecta pero sabes que juntos podemos serlo. No más peleas, no más rabietas de niños chicos. Nos queremos y sé que podemos hacerlo, saldremos adelante. ¿Y sabes por qué? Porque  TE AMO  y porque no quiero vivir una vida en la que tú no estés. 

18 de noviembre de 2011

Vodka y recuerdos

Una cucharada más a este saco de cosas que se quedaron por hacer. Otro golpe, otra puñalada a traición, otra mentira y el insulso otoño más allá de mis sueños.

Creer que nada ha cambiado cuando mi alrededor se desgarra y se hace pedazos. Miro el reloj, las horas no avanzan. Trato de llenar mis instantes con algo más que silencio pero ya nada me emociona. Parálisis cerebral, insomnio posttraumático y estado de stand-by.

Vodka y recuerdos. Más dolor, más invierno, menos calor y más hielo.

Otra ruptura. Otro sueño que estalla en mil trocitos de cielo. Las nubes cubren al sol que se apaga y todo se vuelve negro. Llueve. La tormenta golpea a ráfagas las ventanas de mi dormitorio mientras yo me acurruco un poco más debajo de la manta.

¿Vienes a arrancar la soledad de mis sueños? ¿Vienes a hacerme creer que fuera no está lloviendo? Lo oigo, lo siento, el miedo está creciendo. Y, entonces, poco a poco mi corazón se apaga. Como cuando pulsas el botón off en un aparato electrónico sólo que, en este caso, volverlo a encender es más complicado.

Más vodka, más hielo y en el fondo del vaso. . .RECUERDOS.



17 de noviembre de 2011

One last time.

Cuando decidió dejarlo todo se dio cuenta de que todavía era demasiado temprano para la hora de su muerte. No había pensado aún qué le iba a decir a la gente que la importaba, aunque quizá lo mejor fuese marcharse sin incómodas despedidas. Podrían tratar de disuadirla y no llevar a cabo su decisión y no pensaba dejar que eso sucediera.

Llenó la bañera a rebosar y poco a poco se fue sumergiendo en el agua ahora caliente hasta acomodarse. Agarró el frasco de pastillas que tenía a su lado y fue ingiriendo una a una. Una pausa, cinco pastillas. Seguir hasta que el bote estuviera totalmente vacío.

Nunca se había parado a pensar cómo sería su muerte pero sin duda aquella era una manera dulce de hacerlo. Estiró el brazo para subir el volumen mientras Don't you remember de Adele sonaba en el reproductor del teléfono. Se dejó llevar por la letra. Una estrofa más y luego acabaría todo tal y como había planeado. Y después nada, sólo silencio.

En la cocina una única y escueta nota que rezaba: ''¡Adiós! Me he marchado''. Y tres lágrimas emborronando las letras en negro. ¡Para qué complicarse en largas enumeraciones y recuerdos! A nadie le perturbaría su muerte es más, muchos se alegrarían de ello. Su marcha pasaría inadvertida como todo de ella hasta el momento. Su vida ya no valía la pena....

16 de noviembre de 2011

Feliz día 16

Porque es cierto que cada vez te siento más distante pero eso no cambia lo que siento por ti, eso no reduce las ganas que tengo de verte, de abrazarte, de olvidarme de todo a tu lado. Eres alguien esencial en mi vida y aunque por diversas circunstancias las cosas no sean como siempre, no voy a dejar que nos perdamos, ni ahora ni nunca.

Que te quiero, que cada mes que paso a tu lado me siento afortunada de tenerte en mi vida, que eres alguien especial y que vales la pena. Y eso lo seguiré pensando ahora y dentro del doble de tiempo que llevamos juntas. Has cambiado a mi vida y has sabido estar a mi lado en todo lo bueno y en todo lo malo como si fueras mi hermana

6 años y un mes....se dice pronto.

Porque cuando aquel día 16 de Octubre de 2005 te dije SIEMPRE, era una promesa y pienso seguir cumpliendola todos los días de mi vida hasta que me muera. 

 QUE TE QUIERO Y YA NO SÉ VIVIR SIN TI. 



Sonríeme un día más y seré la persona más feliz del mundo. Sólo contigo, sólo tú y yo, porque podemos con todo y porque tú me haces más fuerte.



12 de noviembre de 2011

  Ver caer las hojas de otro otoño en la ciudad...

Camina despacio y cabizbaja por una calle desierta. Hace frío. Se ajusta un poco más la chaqueta de cuero y sube la cremallera hasta arriba del todo para evitar coger un resfriado (aunque al final lo acabará cogiendo igualmente).

Sigue caminando con la misma canción sonando el reproductor de MP3 e, inconscientemente, termina tarareándola, es lo que tiene saberse las canciones de memoria. Piensa en un millón de cosas y en ninguna a la vez. Ha salido a dar una vuelta para ver si el frío le despejaba las ideas. No quería pensar en nada ni en nadie, sólo quería  tener la mente en blanco.

Otro flasback, otro recuerdo, otro lugar...No quería recordar así que cambió de canción, rebajó el paso y se encendió un cigarrillo. Detestaba fumar pero aquello la relajaba. Así que decidió disfrutar del regusto amargo que le dejaba en la boca mientras reemprendía el camino de regreso a casa. 3 de la madrugada, ¡lo que la faltaba! Como sus padres estuvieran despiertos le iba a caer una bronca, (bueno, no sería la primera).

Mañana sería otro día se dijo. Entonces apagó el cigarrillo, se metió un chicle en la boca y entró en el portal no sin antes retocarse para que su madre no se diera cuenta de que había estado llorando. No quería tener que dar más explicaciones, una vez ya era más que suficiente.

Entró sigilosa en la casa, se deslizó sin hacer ruido por el largo pasillo que conducía a su habitación, se puso el pijama y se refugió bajo el edredón de plumas. Entonces Morfeo vino en su búsqueda y se quedó dormida. 

10 de noviembre de 2011

Domani

Nerviosismo...ese estado en el que te encuentras cuando te tiemblan las manos y no paras de dar vueltas de un lado para otro en la cama sin poder dormirte, cuando mueves los pies continuamente y no paras quieto ni un instante. 

Tienes ganas de que sean ya las 8 de la tarde de mañana para estar con él a solas fuera del ambiente de todos los días y, por qué no, conquistarle, hacerle reír, mantener una conversación distendida sobre cosas banales... 

Es increíblemente guapo y atractivo (pero eso ya lo sabías cuando lo conociste el primer cuatrimestre del año pasado). Te encanta como te mira con esos preciosos ojos verdes cuando se dirige a ti en clase con esa melodiosa voz que hace que te tiemblen las piernas y se te ilumine el semblante. Su manera de moverse te hechiza y hasta has soñado un par de veces con él.

¡Qué ganas de que llegue mañana! Y entonces...ILUSIÓN EN ESTADO PURO. Los ojos comienzan a brillarte, no tienes ni idea de que vas a ponerte para estar guapa para él sin que se note que te has pasado horas delante del espejo y saber que no podrás dormir esta noche sólo de pensar en lo que te espera mañana. 

Entonces será el momento de vuestro encuentro, en una noche de un jueves de otoño en la capital, te saludará con su precioso acento italiano y volverás a derretirte mientras te dejas llevar por luces que se apagan, recuerdos y sueños. 

5 de noviembre de 2011

Suma y sigue.

¡Qué diferente es todo ahora! 

Hace unos días quería olvidarse de todo, marcharse lejos y no volver nunca a aquel lugar que durante los últimos días la había hecho tan infeliz. Simplemente quería romper con su vida de golpe, borrar todos aquellos recuerdos a su lado y no tener que volver a sentirse como se había sentido (la segunda opción de su vida, el trofeo que siempre había codiciado).

Ahora todo era distinto. No se sentía la misma, eso estaba claro; pero había sido capaz de hacerle frente a las dificultades y, aunque sabía que lo echaría de menos, no estaba dispuesta a que la volviera a dañar de nuevo. Sí, es cierto que para todos los que les rodeaban sería más fácil que siguieran actuando como si todo aquello jamás hubiera sucedido, pero para ella no era así. Hacerle frente y decirle mirándole a los ojos todo lo que pensaba sobre él la había hecho fuerte, no esperaba sentirse tan autorealizada después de aquello.

Una hora y diez minutos a su lado en aquella clase sin duda no bastaban para que el enfado se disipara o quizá sí (joder! estaba echa un lío). Sabía que él se esforzaría para que las cosas volvieran a ser como antes pero, ¿realmente quería eso? ¿Realmente quería volver a lo de antes?


Seguía con su idea en la mente de romper con todo y volver a empezar, al fin y al cabo era la mejor opción que se le presentaba ahora mismo. Lo que no sabía es que, cuando uno menos lo espera, sucede algo que le vuelve a dar sentido a todo lo que, hace apenas unos minutos, no lo tenía. 

4 de noviembre de 2011

Días de lluvia.

Comer con tus mejores amigas, reír a carcajadas, las fotos, las bromas y un sin fin de momentos. Correr con una rubia bajo la lluvia mientras no para de quejarse y llegar empapadas y con prisa al metro. Hablar y hablar mientras pasamos paradas, las confesiones, las canciones con significado, eso sí, en español. Llegar tarde a clase, hacer resonar los tacones y sonreír y sonreír; que me digan que la Navidad se inventó en Matalascañas y continuar sonriendo sin importar nada más.

Puede que no te gusten los días de lluvia pero a mí, .  Son de esos días en los que te levantas de la cama tarde y decides CAMBIAR TU VIDA. 






2 de noviembre de 2011

El día que decidí cambiar mi vida.

¿Alguna vez te has levantado por la mañana y has sentido la necesidad imperante de cambiar? ¿Te has dado cuenta de que nada iba bien y necesitabas dar un giro a tu vida?

Eso es lo que me ha pasado a mí esta mañana cuando me he despertado con un regusto amargo en la boca. No es que me haya levantado con el pie izquierdo o me haya vuelto loca, he hecho análisis de los últimos meses y he comprendido que no he estado viviendo realmente mi vida sino un sucedáneo (como cuando lo hacen en los alimentos). Me he aferrado con demasiada fuerza a algo hasta desgarrarme los nudillos y la realidad me ha devuelto la bofetada aún más fuerte que la vez anterior (bienvenida al club, dirían algunos)

NECESITO UN CAMBIO y por eso esto aquí, sentada delante de esta pantalla, a las 10 de la mañana de un lugar cualquiera de la ciudad en la que vivo. ¿Sabéis? Muy pocas personas se atreven a reconocer que han tocado fondo y muchas menos a dar el paso definitivo para salir de ahí. YO QUIERO SER UNA DE ESAS PERSONAS, de esas que obtan por vivir su propia vida, que no toman el camino fácil y que encuentran la manera de volver a empezar tras darse el golpe de su vida.

Una serie de desafortunados sucesos han acaecido en mi vida en los últimos meses (demasiados diría yo). Pensaba que era feliz, que lo tenía todo pero un día me desperté y me dí cuenta de que estaba sola, que mis decisiones me habían llevado al estado emocional en el que me encontraba y que no podía culpar a nadie de aquello, me lo había buscado solita.

Así que he tomado una importante decisión: voy a tirar los malos recuerdos por el abismo del olvido, voy a enterrar el dolor bajo tierra y a reinventarme día a día. Quiero encontrar cada mañana una razón para levantarme y sonreírle al mundo.

Os iré contando cómo van mis progresos.

1 de noviembre de 2011

Bienvenidos a mi pequeño mundo personal.

Sí, os doy la bienvenida a este pequeño universo paralelo de la realidad donde plasmo mis mejores y peores momentos, mis dudas, mis sueños, mis secretos más íntimos, mis miedos y mis ilusiones, mis sentimientos, mis deseos y cada uno de mis errores. Bienvenidos a mi universo de instantes de felicidad y de silencio.

Escribir me hace sentir bien conmigo misma, en sintonía con todo lo que me rodea, en armonía con el mundo. Nunca antes me he sentido tan libre como en esos momentos en que me olvido de todo, cojo mi libreta de sueños y escribo lo primero que me viene a la mente.

¿Sabéis? Hasta ahora nunca lo había pensado pero este blog es, sin lugar a dudas, la mejor excusa para conocerme a mí misma y para expresar como me siento, para escribir todas esas cosas que a veces por miedo no me atrevo a decir.

30 de octubre de 2011

Todo cambia, dijiste.

Cuando te miro y sé que todo se acaba. Cuando sé que es el último beso, la última mirada, el último segundo a tu lado antes de que todo cambie. Una lágrima traviesa resbala por mi rostro y yo trato de cubrirla para que no me vuelvas a ver llorar.

Entonces lo haces, das un paso más y te subes a ese tren. Cuento uno, dos, tres y te giras para mirarme por última vez sabiendo que, la próxima vez que nos veamos, seremos completamente diferentes. Sabiendo que entre tú y yo nada volverá a ser lo mismo.

Y entonces lo hago, te grito que TE QUIERO porque, ¡qué más da!, de perdidos al río. ¿Y qué pasa si te quiero? ¿Tiene que ser por fuerza algo malo? Pues no, es algo que siento y punto, sin explicaciones o complicadas reglas de tres.

Te giras cuando las puertas se están cerrando para sonreírme y entonces...último recuerdo, ver como las puertas terminan de cerrarse y arranca. Entonces te veo marchar mientras no aparto la mirada de ese tren hasta que desaparece de mi vista llevándote a ti con él.

Y después.... instantes de silencio 

17 de octubre de 2011


El castillo de naipes que construimos se destruye
y YO lo hago con él...


No importa cuán equivocada esté, quiero equivocarme CONTIGO....

Quiero que me desnudes para después arroparme con la manta; quiero que me sonrías de esa manera que es sólo mía; quiero que me hagas sufrir una vez al año, pero que me quieras como a nadie los otros 364 días; quiero que me tires en la cama y me hagas cosquillas hasta que no pueda parar de reír; quiero que me digas que soy la única mujer de tu vida, que lo dejarías todo por estar conmigo y que me amas más que a cualquier otra que haya andado en el sendero pedregoso de tu vida: quiero despertarme cada mañana y saber que sigues ahí; quiero escuchar esa canción trescientas mil veces hasta que pueda cantar cada estrofa sin necesidad de melodía porque TU seas eso, mi melodía.

Quiero ser tuya, esta noche, mañana, todos los días...

Y cantarte al oído: y a mi me gustaría que vivamos para siempre y que seamos jóvenes eternamente. Qué harías si tuvieras todo el tiempo y no importara para nada si es verano o es invierno....

13 de octubre de 2011

So...

Ven. Acércate. Recuéstate en mi pecho y cierra los ojos. ¿Puedes sentirlo? ¿Puedes sentir cómo mi corazón se acompasa al ritmo de tu respiración? Ahora vuelve a abrirlos y mírame. Sonrisa, ese es el maravilloso gesto que me regalan tus labios. Y te sonrío yo también mientras te sostengo la mirada.

El tiempo corre en el minutero mientras nosotros seguimos observándonos en silencio. Nada importa ya más que la suavidad de tus manos en mi piel y la caricia del aire que entra por la rendija de la ventana entreabierta. Unas notas se oyen a lo lejos. Es una vieja canción arrugada, gastada por los años pero bella al fin y al cabo. Tan bella como la calidez de tu verde-azulada mirada pero a la vez tan melancólica como un día sin tu presencia.

Recuéstate de nuevo y juguemos a soñar juntos. Empiezo primero: quiero, quiero, quiero....y entonces me doy cuenta de que, mientras siga pudiendo perderme en tu cuerpo, no hay nada más que yo pueda querer.

2 de octubre de 2011

Octubre

¿Sabes? Estoy acostumbrada a alejar a aquellas personas a las que quiero por miedo a herirlas, por miedo de no sentirme a la altura de lo que me dan...Huyo porque tengo miedo de enamorarme y de entregarme de manera plena a alguien; pero a tí te lo di todo y no puedo olvidarlo. No es que no pueda, es que no quiero.

Quiero besarte de nuevo, sentir que nunca te has marchado, quererte y que me quieras como antaño hicimos. Quiero dejar de huir, de esconderme, de fingir que no me importas, de inventar excusas para alejarte por miedo a volver a caer otra vez, por miedo a volver a enamorarme de nuevo e irremediablemente de ti. Tengo miedo a que tengas que volver a marcharte, a volver a perderte, a quedarme de nuevo sin ti, quizá por eso sea más sencillo decirte que no te quiero, así no querrás volver a verme y, aunque me duela, evitaré caer otra vez por el precipicio.

Pero no me siento viva, no me siento viva sin ti. Siento que actúo por inercia, que me dejo llevar y que actúo como si nada de lo que vivimos importara ya, pero no es cierto, creo que aún te quiero, que si me besas puede que vuelva a sentir lo mismo y no quiera separarme.

¿Qué es difícil? Eso ya lo sé pero quiero besarte una vez más. Quiero hacerlo para saber si aún sigo sintiendo lo que creo que siento por tí. ¿Y si no? Prometo alejarme, prometo dejarte ser feliz, prometo no volver a herirte...

25 de septiembre de 2011

Sábado de otoño.

Quiero cruzar la línea contigo. Una, dos o trescientas mil veces. 

Me encantas, me excitas, me apasionas, me llevas al cielo con tus besos, me haces sentir en el infinito cuando nos perdemos en mitad de la noche, cuando los demás siguen bailando y nosotros huimos de los ojos de todos ellos para estar juntos.

Una vez más nos dejamos tentar y caemos. ¿Y después? Después como si nada, volvemos, nos reímos y seguimos bailando...

Otra noche más. Y, ¡qué bien empieza el Otoño para mí!

15 de septiembre de 2011

15.

Cierro un capítulo, comienzo una nueva historia...sería lo más sencillo, ¿no? Pero sigo luchando, sigo escribiendo retazos de algo que sigo sin saber qué es y hasta cuándo durará pero mientras lo haga seguiré escribiendo, seguiré imaginando, seguiré queriendo pasar tiempo a su lado.

¡Qué fácil se antoja escribir cuando compartes tu vida con alguien que te inspira aunque esa inspiración llegue muy de cuando en cuando!

Llevas dos meses inspirándome palabras bonitas... ¿hasta cuándo te quedarás conmigo?

11 de septiembre de 2011

Nueve.

¿Qué me quieres? Yo también te he querido, mucho, no te haces a la idea de cuanto...He luchado mil veces en una batalla de cabeza y corazón y contigo siempre vencía el último. Durante cuatro meses y a pesar de las dudas, fuiste mi todo y supiste hacerme feliz como nadie. Ahora cuando te miro, cuando te tengo cara a cara y me preguntas qué siento por ti tengo dudas. He arriesgado mucho y debido a ello he perdido demasiado. He salido dañada, herida, lastimada; he sufrido lo que no está escrito con tus palabras y, aunque sé que yo también te dañé, hay cosas que me cuesta perdonarte...

Entonces anochece en el templo de Debod y me coges de las manos, te pones cariñoso y me dices cosas que consiguen llegarme al corazón, ¿cómo después de haber estado cuatro meses sin estar juntos me sigues conociendo tanto? Y entonces te abrazo y vuelvo a sentir que solo estamos tú y yo, ¡ qué contradicción! ¿Y si te beso ahora? ¿Volverás a repetirme que no es el momento? Entonces no arriesgo, te digo que tengo prisa y me voy. No miro atrás, no vuelvo la vista, huyo porque sin duda es lo que mejor se me da hacer. Tú mismo lo has dicho, el tiempo dirá y entonces yo dejo que el tiempo siga corriendo mientras me alejo de aquel mágico lugar pensando en las últimas horas que he compartido contigo...

7 de septiembre de 2011

1 de Septiembre...

¡Qué primer día de Septiembre más bonito!, ¿no creéis? Se han acabado las vacaciones de verano, sí, pero yo sigo teniendo una razón para sonreír. Una maravillosa razón que me ha demostrado que la espera merece la pena y que cuando sabes lo que quieres, aunque se metan terceras personas de por medio,  siempre sabes encontrar el camino de regreso a tu hogar y mi hogar lo he vuelto a encontrar esta noche bajo la atenta mirada de la luna, las estrellas y el frío...

Observar en la penumbra de la habitación su cuerpo semidesnudo a mi lado, una delicia; es observar esa paz que tanto me ha faltado este último mes; es saber que está ahí y no es un sueño; es...¡el regalo más increíble que podía hacerme Septiembre!

25 de agosto de 2011

Para un gran amigo.


Hemos superado un gran bache y aún seguimos siendo grandes amigos. He sido injusta contigo a veces y te he dicho malas palabras pero tú siempre has sabido entenderme y perdonarme.
Desde que llegaste me has demostrado que eres una bellísima persona y que vales la pena. Te hablo muy enserio cuando te digo que no sé que haría sin ti en mi vida.
Gracias por escucharme, por hacerme reír y por estar ahí a las buenas y a las malas incluso cuando soy dura contigo.
Pase lo que pase siempre podrás contar con mi amistad incondicional.
Te quiero mucho.

22 de agosto de 2011

Día 22

Ya no queda nada. Es la cuenta atrás. Sólo quedan unos días para que vuelvas: uno, dos, tres, cuatro...Sí, en cuatro días volverás a poner los pies en España aunque no sé cuantos días me quedan aún para poder abrazarte.¿Sabes? Estoy contando las horas que me quedan para volver a besarte, para ver esa preciosa sonrisa que tanto me gusta y para fingir que no te he echado de menos aunque no sea cierto.

17 de agosto de 2011

¿Qué hago si....?

¿Que hago si lo único que deseo es besar sus labios y perderme en su cuerpo? ¿Qué hago si no paro de pensar en él incluso cuando trato de mantenerme ocupada? ¿Qué hago si me molesta verle con otras chicas cuando deseo ser la única en su vida? ¿Qué hago si sólo soy capaz de pensar en él cuando beso otros labios que no son los suyos? ¿Qué hago si lo único que quiero es despertarme a su lado una mañana más?



3 de agosto de 2011

Día 2

¿Qué como me siento? Sola, abandonada, triste, desamparada, perdida sin ti. 

Hace dos días que te fuiste y es como si una parte de mí se hubiera marchado contigo. Nada me termina de llenar y el mundo me parece absurdo sin tu presencia en él. Me levanto por las mañanas y no tengo ganas de hacer nada salvo volver a la cama y esperar que los días pasen deprisa para volver a tenerte a mi lado. Es absurdo, lo sé, pero no puedo evitar sentirme así. 

Pero no puedo evitar estar al tiempo molesta y dolida. Te marchaste sin decir adiós, sin avisar, sin un ''te echaré de menos'', simplemente desapareciste de la faz de la tierra dejándome como recuerdo una noche a tu lado. Es injusto, ¿sabes? Es injusto que te evapores así, no vale, va en contra de lo que hablamos aquella última noche.

Pero que más da todo esto...Sé que al final te esperaré, seguiré esperando otros 28 días más a que regreses para abrazarte una vez más y volverte a dejar escapar por tonta...

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