30 de junio de 2011

Bésame

Me siento como una adolescente cuando te tengo cerca. Me muero por besarte cada vez que te tengo lejos, cada vez que hablamos a medianoche, cada vez que me dices que aquella noche te habrías quedado conmigo y no con cualquier otra. Me haces sentir viva. Me haces reir. Sin complicaciones, sin rayadas y aunque sea una locura completa, es perfecto, sencillo, es incluso mejor que cómo me había imaginado. Saber que tú te mueres por besarme de la misma manera en la que yo deseo que nos volvamos a encontrar como aquel día en el que los dos nos dejamos llevar.

¿Sabes? No tengo miedo a quemarme aún sabiendo que lo que estamos haciendo no está bien; aún sabiendo todo lo que implica lo que está sucediendo, pero nunca antes me había sentido así y no quiero dejar de hacerlo.

Cuándo quieras, dónde quieras, cómo quieras....Pero no dejes de querer besarme hasta que no podamos más. Disfrutemos de esta no-complicación hasta que se complique. Es sencillo: yo te beso, tú me besas y después....ya se verá.


18 de junio de 2011

Hielo

Es como si de repente hiciera frío de nuevo. Su corazón se había helado y era incapaz de sentir nada. No podía llorar, no podía autoinculparse o deprimirse, no era capaz de sentir algo, lo más mínimo. Era como si todo aquello la hubiera dejado en shock y no supiera cómo reaccionar o que simplemente prefiriera cerrar su corazón y meterlo en el congelador de nuevo...

¿Qué mejor? Así nunca más volvería a sentir dolor. Aquello, el hecho de haber dañado a alguien tan importante para ella, le había hecho tomar aquella decisión. Era sencillo y dejar de sentir se le antojaba en ese momento lo más sencillo del mundo...

30 de mayo de 2011

Quiero anochecer contigo; perder la razón, el sentido.
Déjame hacerlo, sólo contigo...

23 de mayo de 2011

Añoranza


Poner por escrito lo que transmite el silencio. Esa extraña sensación que tienes cuando te pasas horas sentada delante de un teléfono que nunca suena o a la espera de un mensaje, uno tan simple y sencillo que rece algo como ''hoy he pensado en ti''. Porque eso, sencillamente esas cinco palabras te harían sentir que no estás sola, que la distancia no ha matado esos sentimientos, que la rutina no ha guiado al olvido...
Ojalá, siempre espero el momento en que ojalá mi teléfono móvil se ilumine y seas tu, y que esta extraña sensación de vacío se llene una vez más antes de consumirse en el frío de la noche. Pero aunque intente engañarme y ponerme una venda en los ojos, la mayoría de las veces sé que eso no sucederá.
Hay veces que hay que aprender a lidiar sólo con el dolor que te provoca la marcha de un ser querido sabiendo que, aunque pidas consejo a los demás, debes acabar superándolo tú solo y nadie más que tú puede saber cuál es el camino correcto.

15 de mayo de 2011

Querido diario:

Siempre he tenido miedo a las alturas pero ya no, ha pasado algo...He conocido a alguien. Alguien con el cual no me da miedo saltar desde los lugares más altos y peligrosos. A su lado me siento como si flotara...¿será que me encuentro a tres metros sobre el cielo? No lo sé. La única certeza que tengo es que si él salta, yo lo haré con él...

30 de abril de 2011

Es que los besos son lo mejor del mundo...

¿A ti no te ha pasado nunca que te gusta tanto una persona que podrías estar toda la vida sin parar de besarla? Sólo besos. Y de repente te recorre un escalofrío toda la nuca y no puedes parar de besarla casi hasta que te duelen las mandíbulas...

29 de abril de 2011

When...

Cuando ries, lloras, te caes y te levantas. Cuando te das cuenta de que eres tan feliz que no necesitas nada más. Cuando descubres en realidad que vivir es lo que has estado haciendo estos últimos meses. Cuando aprendes que la vida te regala los mejores momentos y las mejores historias cuando menos las esperas. Cuando te das cuenta de que tienes miedo a perder porque en realidad has amado. Cuando comprendes que el amor es algo tan fuerte que puede cambiarle la vida a dos personas. Cuando te sientes querido, cuando haces sentir querido a alguien, cuando haces sonreir a una persona....tu vida se llena un poquito más y te hace sentir en armonía.

Cuando sabes que los días están contados para su marcha, y aun así no piensas perder ni un solo instante a su lado hasta que coja ese autobús. Porque estos casi cuatro meses has descubierto que, pase lo que pase, siempre será una persona fundamental en tu vida y que te ha hecho crecer como persona. Cuando comprendes que le querrás siempre por muchos chicos con los que estés...

17 de abril de 2011

Lo siento

Porque lloro, me agobio, siento que el mundo se me cae encima otra vez. Sé que no soy una heroína de esas que salen en la televisión, pero quiero creer que puedo con ello, que conseguiré salir de esto y que en el camino conseguiré recuperarte.

Dicen que soñar con los ojos abiertos es de ilusos, de personas que se dedican a perder el tiempo aspirando a algo que nunca tendrán...Yo no creo eso, es más, yo sueño con que volvamos a ser tú y yo, sin terceras personas, discusiones, nosotros con nuestras virtudes y nuestros defectos, porque sólo tú me haces sentir que la vida es mucho más sencilla si te tengo a mi lado.

9 de abril de 2011

¡Feliz día 9!

¿Sabes? Ayer volví a recordar la primera vez que me dijiste que me querías...

Era una fría noche de invierno, para ser exactos era Enero. Tú y yo vagábamos juntos por las calles de mi ciudad. Hacía frío, pero tú me dabas todo el calor que necesitaba para no sentirlo. Íbamos abrazados por la calle sin importar lo que la gente pudiera pensar, eramos tú y yo contra el resto del mundo.

Entonces me pediste, mientras paseábamos de camino a casa, que fuéramos a la plataforma que había en medio de aquel pequeño lago artificial que había en aquel parque. Dijiste que te parecía romántico, que te apetecía besarme allí Asique me cogiste de la mano y corrimos juntos hasta aquel lugar saltando de piedrecita en piedrecita para no caernos al agua, todo el tiempo cogidos de la mano. Y entonces al llegar allí sólo estábamos tú y yo, nos habíamos distanciado del mundo.

Nos miramos, nos abrazamos, nos besamos hasta que te separaste un poco de mí y pronunciaste esas dos palabras compuestas de ocho letras, ocho sencillas letras....Esa expresión que tanto significa en una pareja. Una muestra de cariño, de amor; una muestra de que realmente iba enserio, de que estabas conmigo...

Y yo hice como que no lo había escuchado, pero en realidad no dejaba de darle vueltas en mi cabeza. Yo sabía que aún no estaba preparada para decírtelo, había sufrido en el pasado y quería tener claro que, cuando te lo dijera, sería porque lo hacía de verdad, porque te quería a ti y a nadie más.

Puede que ese día no llegara la contestación por mi parte. Quizá llegaste a pensar que para mí aquello no iba enserio. Pero ahora, un par de meses y varios días después no tengo miedo de decírtelo, no tengo miedo de decirte que te quiero, como hice poco tiempo después de que tú lo hicieras.

Porque cuando estoy contigo, cuando estamos tú y yo, se me olvida el resto del mundo; porque cada día encuentras una razón para que me gustes más, para que me enamore más de ti. No tengo miedo a caer, no tengo miedo a que se acabe, porque cuando lo haga tendré la sensación de que eres lo más bonito que me ha pasado en mucho tiempo y que he vivido a mil por hora contigo.

Gracias por quererme como lo haces. ¿Qué mejor día que hoy para decírtelo?

Pues eso, que TE QUIERO Y MUCHO.

22 de febrero de 2011

Because of YOU...

Seis semanas, es cierto, es muy poco tiempo. Es como un pequeño suspiro en la larga vida de una persona. Tan sólo un mes y dos semanas compuestos de 42 días mágicos al lado de una persona que me ha demostrado día a día que, cuando quieres a alguien, poco importa que tengas los días contados, porque eso no hace que dejes de ilusionarte cada día por pasar aunque sean diez miseros minutos a su lado antes de una clase, o escaparte antes de que ésta acabe para besarle en medio del pasillo o meterte en una cocina ajena para una despedida apresurada antes de un fin de semana que irremediablemente puede cambiarlo todo.

Cuando tienes los días contados con alguien poco importan las semanas que te quedan con él, al lado de los segundos, minutos y horas que compartes con esa persona que hace que, cuando estás a su lado, el resto del mundo deje de importar y sólo esteis los dos, tú y él, un precioso nosotros. Entonces, y sólo entonces, se disipan todas las dudas, y los miedos, y la tristeza y todo vale un poquito más la pena.

Un instante a su lado que se queda grabado en tu retina, en tu mente y en tu corazón. Un instante que guardas en lo más hondo de tu ser para recordarlo todas las noches un segundo antes de dormirte. Ese instante en el que su preciosa sonrisa iluminó su rostro, o aquel ataque de cosquillas o esa sensación de plenitud al despertarte y verle a tu lado, poder abrazarle y saber que no ha sido un sueño y que es real, que no necesitas pellizcarte para saber que está ahí y no va a marcharse.

Cuando tienes los días contados con alguien deseas hacerle feliz, deseas prepararle una sorpresa como aquella del Día de San Valentín con chuches, un Cd y hasta una carta incluidos, ese regalo con el cual conseguiste dejarle sin palabras, con el cual conseguiste emocionarle de verdad. Y te sientes feliz porque quieres demostrarle cada día que, aunque tenga un final, tú vas a hacerle reír hasta el último momento porque ante todo quieres que esté bien. Y es cierto que a veces surgen contratiempos que, aunque al principio los veas como un error, pueden unirte todavía más a esa persona porque te demuestra que de verdad está ahí por ti, que se preocupa y que quiere cuidarte pase lo que pase.

Y sabes que, aunque todo vaya mal y no veas más que oscuridad, eso no va a hacer que le quieras menos porque te importa y porque sabes que, aunque no te atrevas a reconocerlo en alto, te mueres de ganas de pasar el resto de los días que te queden a su lado, porque su amor te hace fuerte y te convierte en alguien que realmente vale la pena....

21 de febrero de 2011

Sí, ¡te quiero!

Dicen que cuando te enamoras de una persona tu mundo cambia por completo y puede que sea verdad... 
Hace unos meses conocí a alguien, alguien que ha cambiado muchas cosas en mí, alguien que me ha demostrado que, a pesar de estar mal y rayado, no ha dejado de quererme ni un instante mientras yo muchas veces era injusta con él y sus sentimientos. Él siempre pensaba en nosotros y yo, en mí. Y ahora….ahora que sé que puedo perderle es cuando tengo miedo y cuando realmente me doy cuenta de lo muchísimo que me importa y de que realmente es alguien por quien merece la pena luchar hasta el final aunque eso suponga dejar cosas de lado para recuperarle.

Ahora lo sé y voy a ir a por todas, porque rendirse es de cobardes y ¡yo nunca lo seré! Y porque ahora más que nunca sé que LE QUIERO y que haría lo que fuera por que se quedara a mi lado un par de meses más.

20 de febrero de 2011

Extraña sensación

No sé que me pasa. Es esa extraña sensación otra vez. Todo se vuelve nublado y va dejando paso al negro. Miedo, angustia, desesperación y…todo eso que se siente cuando sabes que algo no va bien y no sabe qué es.
No puedo luchar a ciegas contra algo que desconozco. Y me siento impotente. Siento que he perdido el rumbo y me quedo sin respiración. Un instante, dos, tres…Y de repente es de nuevo ayer. Y otro golpe, otra pesadilla, otro posible adiós y tener que volver a empezar de nuevo con un corazón lleno de sentimientos por demostrar y a la vez roto y sin posibilidad de reparo.
Pero así es la vida. La vida hace que un error pequeño que cometas pensando en el bien de alguien, haga que el resto de tu mundo se tambalee y te haga perder aquello que estaba empezando a hacerte feliz de verdad.
Tengo ganas de coger ya ese avión y no volver…Quizá así sería más fácil, más fácil enfrentarme a la posible realidad en la cual tú ya no seas lo que has sido hasta ahora.

Porque a veces es más sencillo huir y no pararse a mirar atrás...Sin amargas despedidas, sin sentimientos que demostrar, sin...Lo malo es que no soy capaz de imaginarme estos próximos meses que me quedan por vivir sin ti y lo cierto es que salir corriendo ahora no solucionaría nada...

30 de enero de 2011

Viajar

Un viaje. Sí, ese viaje que me gustaría hacer contigo. Lejos, demasiado lejos de donde estamos ahora, pero felices; felices de estar juntos, de estar por fin solos, de poder ser simplemente nosotros sin preocupaciones, miedos o estúpidas rayadas...

Viajar despacio, en un pequeño fiat, sentada a tu lado mientras el aire que entra por la ventana bajada del coche me despeina el cabello. Y ver como te giras maravillado una vez más para ver como el sol ilumina mi sonrisa de felicidad, esa que no se borra nunca de mis labios.

Viajar enamorándonos el uno del otro cada vez más, enamorándonos de cada rincón que visitemos juntos, de cada pequeño detalle, de cada inesperada ilusión....O simplemente viajar enamorados y detenernos en cada paisaje para besarnos o abrazarnos, o simplemente para contemplar a tu lado esa sorprendente explosión de belleza.

¿Y si estoy sola? ¿Y si no vienes conmigo?

Entonces viajaré haciendo autostop y conoceré a alguien por casualidad, como me ha pasado contigo; y me enamoraré de esa persona que una vez sin saberlo se cruzó en mi destino, aquella persona a la que hace unos meses apenas conocía y sin la que ahora no me imagino las próximas semanas....

Tengo preparada la banda sonora de la historia, ahora sólo me falta la compañía....¿te vienes? Prometo que al final del viaje me habré enamorado de ti...


28 de enero de 2011

Querer.

A veces querer no es algo que podamos obligarnos a hacer. Quizá querer simplemente sea dejarse llevar por los sentimientos y emociones de un momento sin importar las consecuencias que pueda traer el mañana. Sentir todo aquello que nuestros cinco sentidos sean capaces de captar; abandonarnos dejando de lado, por un momento, la razón; aferrarse a algo intangible; correr riesgos que jamás antes te habías planteado; y demostrar con cada palabra, cada gesto, cada mirada, cada detalle la verdad de tus sentimientos hacia esa persona que te hace sentir especial y único en un mundo en el que, la mayor parte de la gente, no tiene tiempo para detenerse un instante a pensar lo que significa e implica la palabra AMOR.
Porque con el tiempo aprendes que querer es eso y mucho más. Querer es tener ganas de pasar tiempo con alguien, sentir que tu vida no sería lo mismo sin esa persona; pero también crecer, y madurar; y aprender que, lo que la vida te da, también te lo quita, y que sólo viviendo se puede llegar a conocer la grandeza de un amor.

Asique vive, ama, disfruta y deja de lado todos esos problemas insignificantes que no terminen ser todo lo feliz que podrías llegar a ser.
¡Brindemos por el primer día del resto de nuestras vidas!

24 de enero de 2011

Dejarse llevar...

Shhh...Calla. No digas nada más. Déjate llevar. Deja que te desnude lentamente, poco a poco, mientras tú y yo hacemos un pacto con tu sonrisa. Déjame hacerte enloquecer. Déjame besarte una vez más de esa manera, o quizá mil veces más.
Cierra los ojos. Deja la mente en blanco. No pienses en nada. Abrázame fuerte como sólo tú sabes hacerlo mientras desabrocho lentamente el botón de tu pantalón y noto como tu respiración se acelera; y recorro una vez más cada centímetro de tu cuerpo con mis labios.
Sé que dije que no volvería a caer en la tentación pero no puedo evitarlo, no puedo evitar desearte como lo hago. Hacía tanto tiempo que no me sentía tan bien con alguien...Hacía mucho tiempo que no perdía la cabeza del modo en que lo hago contigo y no tengo la intención de pararme a pensar en las posibles consecuencias. Quería seguir besándote en los labios, en el cuello...; recorrer tu torso desnudo con mis manos y hacerte enloquecer a ti también de placer.
Ven. Déjate llevar. Quiero que tu y yo juguemos a un juego arriesgado, un juego en el que ambos podamos perder. ¿Te atreves? Quiero que corramos riesgos...
Entonces dime sí y sígueme besando. Sigue haciéndome el amor despacio o rápido, de un modo salvaje, casi animal, instintivo y alocado. Y no dejes de hacerlo...Sé que nos tenemos ganas asique, ¿ por qué parar ahora? Yo sé que no voy a arrepentirme de cometer esta locura contigo. ¿ Y tú? ¿Estás dispuesto a enloquecer conmigo y a olvidar todo lo que nos rodea durante un tiempo?

Y entonces, sólo entonces estaremos únicamente tú y yo...Nosotros. Un duelo de piel contra piel.

12 de enero de 2011

Decisiones.

Se oye un portazo a lo lejos...

 Él se encuentra al otro lado de la puerta, enfadado, sin ganas de seguir adelante con aquella extraña historia. No puede más, está cansado de sus continuas dudas y de sus miedos a que en esas 17 semanas las cosas cambien entre ellos. Son amigos, sí, sólo eso; o quizá algo más. Aún sigue sin saber a ciencia cierta a donde conduce todo aquello.

Ella sigue parada ante la puerta intentando comprender el por qué de su marcha, aunque en el fondo realmente conoce sus razones. Solloza en silencio y se siente impotente. Siente como si todo se hubiera derrumbado después de cuatro días increíbles a su lado, o quizá más. Quizá todo empezó mucho antes...
Pero ya nada que hacer salvo tomar una decisión. Una decisión dura para ambos, pero en el fondo una decisión necesaria.

Y entonces apoyada en la puerta ella recuerda aquella conversación que tuvieron días atrás:
-Tienes miedo. Sé que estás asustada por lo que pueda pasar pero no quiero hacerte daño.
-¿Miedo yo?- había respondido ella, pero en el fondo era cierto que estaba asustada, que tenía miedo a lo que pudiera pasar y a perderle. Era su amigo, era alguien especial e importante para ella, era...simplemente era ÉL.

Y en el reproductor del móvil de ambos y como por casualidad suena la misma canción....

Y entonces ambos saben cual será el siguiente paso que deben dar. Puede que la canción lleve razón. Puede que todavía no sea tarde...

11 de enero de 2011

What do you want?

Porque a veces sólo hace falta eso, esa chispa que vuelve a encenderlo todo; esa mirada en medio de una sala abarrotada de gente; una sonrisa tras el reencuentro; un abrazo, un ligero beso en los labios y todo vuelve a empezar. Las dudas se disipan y los miedos nos dan una tregua…

Yo quiero aprovecharlo, pero...¿qué quieres tú?

10 de enero de 2011

Noche

Un taxi circulaba por las calles mojadas y tristes de Madrid. Dentro de él dos personas se miraban disimuladamente, a intervalos, como intentando evitar que el otro se diera cuenta de que lo estaba mirando. Ninguno de los dos se atrevía a mirar al otro directamente, era como un duelo de miradas discretas.
Se sentían pletóricos de felicidad tras su encuentro; es más, ambos bromeaban y reían tumbados en la parte trasera del taxi. Relajados, a gusto, e incluso más que eso, más bien, seguros. No importaba donde fueran aquella noche, lo que importaba era que por fin y después de tanto tiempo estaban juntos y esa noche era suya, tan sólo de los dos; y esta vez nadie podría interrumpir lo que estaba predestinado que pasara entre ambos.
Otra risa, otra mirada y una noche negra y larga en el bolsillo de la americana de él. Y sonrisas, miles de ellas, una tras otra y sin descanso; preciosas sonrisas que alumbraban la oscuridad de la noche.
Era increíble ver como dos personas habían podido conectar tan bien en tan poco tiempo, pero ninguno de los dos quiso detenerse a pensar en ello. El taxi paró en algún lugar de la capital y ambos bajaron cogidos de mano.
La aventura acababa de comenzar y aunque conocían el principio, no sabían a donde se dirigía aquello, pero estaban dispuestos a arriesgar, o eso era lo que decían las amplias sonrisas que ambos llevaban dibujadas en sus rostros.

6 de enero de 2011

¿Amor?

Nunca se había enamorado; de hecho, no sabía que era eso de estar a tres metros sobre el cielo o qué se sentía allí, tan alto, con las manos alzadas rozando ligeramente las nubes...
Todo el mundo hablaba de ello. A las chicas se les iluminaban los ojos cuando hablaban de sus relaciones, de la última velada romántica, de lo increíblmente enamoradas que estaban y de todo ese tipo de chorradas en las que ella no creía.
El amor era algo que no existía; era un mito urbano que la gente inventó como otros muchos para obsequiarse con presentes y colmar al otro con múltiples adulaciones. El amor era sólo un sucedaneo  de los lios y el sexo; era algo surrealista, inalcanzable...Era otra tontería más a la que tenía que hacer frente...
Pero, sin embargo, parecía que todo aquello que pensaba estaba cambiando. ¿La razón? Él y su dulzura, él y sus ganas de conocerla, él y su entusiasmo; o simplemente y a secas...ÉL.
Y no paraba de preguntarse como en tan poco tiempo todo había cambiado por completo, como había pasado todo aquello sin que apenas se diera cuenta.
Pero lo cierto es que hacía mucho tiempo que no se sentía así y tenía ganas de arriesgarse con él. Sí, lo haría.